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martes, enero 05, 2010

Untitled thoughts

Las afirmaciones a veces son una excusa para acercarse a un tema. Es decir, son una manera de abordar el mundo y la realidad –incluso la realidad de la ficción. También son un punto de descanso del pensamiento. Por eso, cuando digo: para Analía el mundo desconocido es un espacio tan grande como el del mundo que conoce, estoy resumiendo un texto muy largo que estoy dejando decantar.

Al mismo tiempo, se me ocurre que Montevideo me mata va llegando a alguna suerte de final, mientras se acerca una vida sin mi tía –aunque sigue rezando y esperando vivir hasta que yo me case- y lejos de la rambla de Montevideo.

Es tiempo de cambiar.

sábado, noviembre 07, 2009

Espejos

Cumplir 40 tiene algo de reconciliación con uno mismo. Te acercás con cierto temor a esa sensación de llegar a no sé dónde en ese momento en que todos los cronómetros que estaban palpitando se detienen. Hay un hombrecito sin rostro y con el cuerpo encogido que está apostado al lado de un camino, y en ese momento cuarenta detiene el reloj y te clava la mirada. Bueno, ahora estoy en no sé dónde; con ese hombrecito que sigue ahí, inmóvil. Lo miro y desvío los ojos y lo que veo al intentar evitar la mirada del hombre encogido, son cientos de miles de espejos. Los hay rotos, y duelen un poco, otros brillan, y algunos se asoman debajo de una tela. Muchos son conocidos y previsibles.

(Interrupción: suena el teléfono. Es mi tía que se quiere disculpar porque no va a ir a mi cumpleaños porque se cansa mucho. Dice que no quiere estorbar. Le digo que no molesta, pero que si no quiere ir que no se preocupe porque sé que me desea un feliz cumpleaños. Mi tía exclama: “¡Ay sí! ¡Un feliz cumpleaños y un novio!!”. Lo que tengo que hacer es que rezarle a San Antonio –sigue diciendo- porque si me ha encontrado dos o tres cosas que se me han perdido, podrá encontrar un novio para vos. Pero vos tenés que ayudar, me increpa. Bueno, tía, vos rezá, le digo, a ver si eso la deja tranquila y la desanima en el impulso de tomar otra clase de medidas como intentar averiguar la vida del vecino que se mudó solo a su edificio, o preguntarle al rematador de cuadros, que le encanta para mí, si tiene hijos, en un intento por deducir si está casado).

Estaba con los espejos previsibles cuando sonó el teléfono. Cuando colgué seguían ahí. Igual que el hombrecito. Encontré algunos espejos borroneados, muy livianos, que cuando los miré desaparecieron. Eran sombras que había que dejar ir. Seguí caminando entre los espejos, aliviada, y sentí una cierta gratitud hacia el hombrecito. Me acerqué con curiosidad a uno de los espejos sin descubrir. Sacudí la tela y algo me encandiló, me sacó de no sé dónde y me trajo de nuevo hasta aquí.

sábado, agosto 22, 2009

Morir no es nada

Para qué llegar a tanta edad, suspiró mi tía después de contarme que la nueva señora que la acompaña al salir (hace un tiempo que no sale sola) no se da maña. El otro día al cruzar la calle dudó y mi tía casi cae para atrás. Morirme no es nada, me dijo comentando el traspié, pero si quedo tarada... Como le pasó a fulana, su amiga de la infancia cuyo nombre está tachado en la agenda de mi tía. Como son muchos los tachados en estos noventa y seis años de vida, se compró la semana pasada una agenda nueva donde va pasando los nombres de los que quedan vivos. Eso sí, lo va haciendo de a poco porque se fatiga.

miércoles, noviembre 12, 2008

Una antigua opulencia

"Una de las cosas que guardo de una antigua opulencia es la costumbre de no levantarme de la mesa a la hora de comer", me dijo hoy mi tía en vísperas de cumplir sus 96 años. Ella que hasta ahora se levanta de la mesa porque, según dice, la señora que la acompaña no sabe hacer las cosas bien. Tampoco el herrero hace las cosas bien, ni los médicos, ni la casa de comida últimamente cocina como antes.

Últimamente mi tía cambió la voz. Hace ya varios días, dice mi madre, que habla con voz de viejita. Cuando conversamos, cada tanto en su charla protesta porque no le sale un nombre. Ay tía, le digo, yo tampoco me acuerdo del nombre de esa señora -lo cual es verdad- y sigo conversando. Pero ella pelea con la memoria, como peleó con todo lo que hay que pelear en esta vida, y antes de terminar la charla me dice como aliviada: ¡María Angélica!

jueves, octubre 30, 2008

Charlas a los 96 años

Sonó el teléfono otra vez. Atendí y escuché la voz de mi tía: "Ay nena, perdoná que te llame de nuevo, es que todas mis conocidas están muertas o están taradas."

Seguí escuchando sin hacer comentarios. Mi tía siguió hablando. Dijo "ahora voy a ver si llamo a Tita que también se quiere morir pero no se muere. Es que no nos morimos cuando queremos sino cuando Dios quiere."

lunes, julio 07, 2008

Compañía para el a Dios

- El otro día me sentí tan mal que casi los llamo para que me acompañen al entierro.

- Tía, ¿a qué entierro querías que te acompañe?

- ¡Al mío!

sábado, mayo 31, 2008

Una vida aggiornada

Me preguntaron el nombre, la dirección, mi número de teléfono y hasta la fecha de nacimiento, ¿todo eso tienen que saber para vender un teléfono celular?, me preguntó soprendida mi tía.

Por suerte me acordé de mi nacimiento, dijo entre risas. Después se puso seria y con la voz pausada de quien trata de recordar una lección que aprendió de memoria, repitió: trece de noviembre de mil novecientos doce.

martes, diciembre 18, 2007

El balcón

Ahora no tengo ventana, tengo balcón. Mi tía me visitó hace un rato, y recorrió la casa con pasitos frágiles y con la poca luz que entra en sus ojos llegó hasta el balcón. ¡Qué lindo! me dijo. "Ahora lo que tenés que conseguir es un viudo para que se siente contigo en este balcón".

viernes, octubre 12, 2007

Viaje en globo

Agarró los pinceles, los óleos, y se subió a un globo aerostático. Tíííaaaaaaa, le grité ¿qué estás haciendo? Me sonrío con la boca grande, y los postizos se asomaron demasiado. El globo empezó a subir y mi tía, sin dejar la sonrisa, me saludó con la mano de los anillos, en la que sostenía un pincel. En la otra mano, que cada vez se veía más chiquita, tenía un tubo de pintura blanca. Ella también me gritó algo. Sonreía y gritaba. Me quedé quieta en silencio mirando al globo como se alejaba, y como en un eco me llegó su voz que repetía: nenaaaaaaaa ¡¡¡no te quedes sola!!!

El globo se hizo línea, punto e infinito en el cielo despejado. Me quedé en el medio de la calle, parada, mirando para arriba, buscando el globo en alguna parte. De pronto, vi algo que se acercaba volando. Parecían gotas de pintura, o quizá fueran pájaros. Alguna clase de ave que con alas estilizadas y un vuelo ligero se deslizaba rápido y sin esfuerzo por las corrientes de aire. Empecé a caminar por la vereda entre las personas que iban y venían a mi alrededor en sus actividades rutinarias a esa hora de la mañana. Caminé hasta la esquina, me detuve, y miré para atrás. Vi decenas de aves volando sobre las cabezas de todos los que andábamos por esa calle. Y cada tanto, alguna, que se posaba en silencio sobre la cabeza de algún posible candidato.

jueves, agosto 16, 2007

A corto plazo

El cuerpo empezó a acusar los noventa y cinco años y, además, la agenda almacena cada vez más nombres de muertos que de vivos. Por eso mi tía ahora hace planes a corto plazo. Por ejemplo, me dijo que quiere ver "si tira hasta marzo", que es su forma de decir que no se quiere morir antes de esa fecha. También se ha vuelto más realista. Ya no pretende vivir para ir a mi casamiento. Espera llegar viva a marzo para poner rejas en la ventana de mi nuevo hogar después que me mude.

domingo, julio 01, 2007

La leche derramada

La leche en paquete cuando recién abrís el cartón -por la esquina que indica el dibujo- se vuelca al inclinar apenas el recipiente para guardarlo en la heladera. La leche gotea y su olorcito fresco se escapa a toda la cocina. Mi tía se disgusta, protesta con angustia en la voz y yo me acerco, le digo Tía, pero no pasó nada. Ella no para de protestar -ahora con sonidos indescifrables. Se da vuelta, busca un trapo y en dos segundos limpia las gotitas blancas. Después me explica, que cuando te hacés viejo las cosas se te hacen más grandes, se te va escapando la fuerza para pelear, entonces se te suman los disgustos: que se murieron dos amigas de la infancia la semana pasada, y se te cae la leche en la heladera. Y uno que está viejo no encuentra la fuerza de antes para aguantar los sufrimientos.

miércoles, diciembre 13, 2006

Sabiduría

Uno no tiene que mentirse a sí mismo, me repetía mí tía al teléfono. Le dije pero tía ¿qué es mentirse a sí mismo?. Es hacer algo porque tengas éxito y aceptación pública, es hacer algo aunque no lo sentís. Uno no tiene que mentirse a sí mismo por honradez a uno mismo y a la gente, me explicó.

jueves, junio 29, 2006

La suegra

Luego de un estudio a fondo mi tía descartó al vecino de la lista de candidatos. El joven reunía según mi tía buenas condiciones que lo convertían en una posibilidad a considerar: un muchacho joven, profesional con techo y auto propio, quien además la saluda con educación.

Si bien mantuvo durante meses su candidatura en alza insistiéndo en que lo conociera hasta hacerme perder la paciencia: ¡¡tía por favor!!¡ ¡no me hables más del vecino!! ¡¡no me interesa!! Ella hizo un silencio y me dijo con voz pausada: no sabés si no te interesa. Primero tenés que conocerlo.

La insistencia aflojó una tarde de mayo cuando la vestimenta del joven resultó demasiado colorinchuda. Pero el mal gusto para vestir fue pronto olvidado y terminó mayo y empezó y casi terminó junio con una presión sostenida hasta hoy cuando me llamó para anunciar que el vecino después de todo no era un buen candidato.

A la suma de sus virtudes había que quitarle puntos por la madre quien cuenta con todo el potencial de convertirse en una pesadilla como suegra. No te conviene nena, me comentó mi tía y yo le agradecí la advertencia.

Mi tía
Almuerzo con mi tía
Bautismo
El ansia y el hígado
Cosas de celestina
Estampitas
Sin ceremonia
En juliana
Un sombrero con pluma verdeLa Chunga
Modelo
Una eterna espera
Instrucciones
Lograr el tono
La cantarola
Las cosas en orden
Fiesta de San Expedito
Volando en un angel
¡Que te me cases!
Tu primera familia
Un posible candidato
Perfiles
Nueva estampa
Condición
Alcanza con tener algo

sábado, junio 17, 2006

sábado, junio 10, 2006

domingo, mayo 14, 2006

Alcanza con tener algo

La cosa está tomando tintes dramáticos. El tiempo pasa y la muerte se acerca más inminente que el casamiento. Mi tía se está volviendo pragmática y realista. Sigue insistiendo, sí, pero va aflojando. Ya no pretende casamiento, le alcanza con que tenga "algo".

Hoy me llamó y me dijo: "¡estabas tan linda hoy! que pensé... No me dejes morir sin contarme si tenés algo." Le prometí que va a ser la primera en saber. No le pregunté qué es lo que ella entiende por "algo".

Mi tía
Almuerzo con mi tía
Bautismo
El ansia y el hígado
Cosas de celestina
Estampitas
Sin ceremonia
En juliana
Un sombrero con pluma verde
La Chunga
Modelo
Una eterna espera
Instrucciones
Lograr el tono
La cantarola
Las cosas en orden
Fiesta de San Expedito
Volando en un angel
¡Que te me cases!
Tu primera familia
Un posible candidato
Perfiles
Nueva estampa
Condición

domingo, marzo 26, 2006

Condición

Mi tía me pide que para algunas cosas espere a que ella se muera. Ay tía repito porque no sé qué contestarle. Bueno, dice como aflojando, en todo caso con un novio sí. Con un hombre al lado mi tía me deja hacer lo que yo quiera.

domingo, marzo 19, 2006

Nueva estampa

Dado que San Expedito no ha dado respuesta a los ruegos de mi tía, y que la visita a su iglesia el día diecinueve tampoco surtió efecto, mi tía decidió cambiar de santo. Ahora le va a rezar a San Valentín. Anda en busca de su estampita.

Mi tía
Almuerzo con mi tía
Bautismo
El ansia y el hígado
Cosas de celestina
Estampitas
Sin ceremonia
En juliana
Un sombrero con pluma verde
La Chunga
Modelo
Una eterna espera
Instrucciones
Lograr el tono
La cantarola
Las cosas en orden
Fiesta de San Expedito
Volando en un angel
¡Que te me cases!
Tu primera familia
Un posible candidato
Perfiles

sábado, marzo 04, 2006

Perfiles

A las dos horas de llegar de sus vacaciones mi tía vino a visitarme. Me había dicho que me traía una pollera de regalo y estaba ansiosa por ver si me iba a gustar. Llegó a mi casa, se sentó en el sillón y me estiró la mano para darme una bolsa de donde se asomaba una tela.

Si no te gusta tirala o dásela a alguien, me insistió. La pollera era de tipo hindú, larga, con caras de camello. Qué linda... Gracias tía, le dije muy cumplida. Y miré adentro de la bolsa porque había algo más. ¿Qué es esto?

Era una revista, una "Hola" engrosada por el uso y el tiempo. Ah, te la traje porque ahí hay una entrevista a Letizia antes de que se casara con el príncipe de Asturias. Ella fue muy hábil. Leélo, a ver si aprendés algo. No te digo que te consigas un príncipe porque hay pocos, pero...

Saqué la revista de la bolsa y miré la tapa. La portada la ocupaba una foto enorme de Donald Trump con su mujer vestida de novia el día de su casamiento. ¡Eso no lo leas! me alertó mi tía. Es un multimillonario tonto, a ese no le des corte.

Mi tía
Almuerzo con mi tía
Bautismo
El ansia y el hígado
Cosas de celestina
Estampitas
Sin ceremonia
En juliana
Un sombrero con pluma verde
La Chunga
Modelo
Una eterna espera
Instrucciones
Lograr el tono
La cantarola
Las cosas en orden
Fiesta de San Expedito
Volando en un angel
¡Que te me cases!
Tu primera familia
Un posible candidato